La Noria
El problema es que nunca sé como empezar, qué decir para atraparte, para llevarte hasta mi mundo, alli donde alboroto, torpezas y ganas de vivir se atropellan hasta dejarme sin fuerzas de tanto que vibran en mi. Sé de sobra cual es el problema, pero la solucion que le encuentro me gusta aun menos. Es uno de esos casos de "ni contigo ni sin ti" que, cuando terminan (y solo entonces), me dan pista libre al entendimiento, y esta vez, contra todo pronostico y sin consejo que valga, me he dado cuenta de que "contigo" es mejor. Si te has sentido asi en alguna ocasion, ya sabes lo que viene (es irremediable), y llegado este punto solo te quedan dos opciones posibles : la primera y mas tonta es dejarla escurrir tranquila, sincera, limpia; la segunda es hacerte la valiente, la dura, como a ti te gusta. Yo puedo con ésto y con màs, que para éso tengo tablas. Seguramente decidas guardartela para ti, miraràs al techo, respiraràs hondo, y te convenceràs de lo fuerte que eres. Parece mentira pero a menudo contener una lagrima es un esfuerzo sobrenatural, como si alguien la estuviera empujando, como si un gran temor corriera detràs de ella...o quizas es que una incomprensible y ridicula verdad le acaba de dar sentido a su corta y ligera vida. Pero tu la retienes, te cueste lo que te cueste, y todo para acabar estallando dentro de unos cuantos dias, cuando menos te los esperes, sin saber si es porque te ha venido la regla o porque el tiempo se ha puesto tonto y tu con él. Zigzagueas, de izquierda a derecha, de contenta a triste, de encantadora a infernal. Algo te falta, y lo sabes. Las cosas van bien, solo por el hecho de que no van mal. No te puedes quejar, pero te enciendes otro cigarro a pesar de que el ultimo lo apagaste con mezcla de rabia y asco. Miras el reloj y te preguntas qué estarà haciendo ahora, y por qué no, piensas en donde estabas a esta misma hora hace un anio. Nos encanta machacarnos. Es ese toque agridulce sin el que, al menos yo, no soy capaz de vivir. Engancharme aunque sea a zarpazos a esta noria incesante, porque cuando estàs ahi arriba el vértigo se convierte en un dulce cosquilleo, y merece la pena. La vista es increible, y lo mejor es que nadie màs que tu puede verla con esos ojos de orgullo, o de gata, o de ninia perdida, o de mujer desamparada. De lo que sea. Eras tu. En carne y hueso. Alli estabas, alli creiste. Alli, a cientos de metros de altura, en medio de la nada, encontraste respuestas, y (mejor aun) dejaste para otro momento las preguntas. Incluso te podrian borrar la memoria, que no olvidarias lo que sentiste aquel dia. Fuiste tan feliz, tan verdadera durante unos instantes, que, mientras caias, a una velocidad que ni los màs listos podrian calcular, y de una forma tan extrania como rotunda e irreversible, sonreias sin saber por qué, gritabas de puros nervios, del coraje de lo que a ciencia cierta no va a volver, y en cuention de segundos la palabra "felicidad" cobro sentido.
Despues... despues no es que seas infeliz, solo es que eres un poco menos feliz de lo que fuiste cuando tocaste el cielo (lo cual es comprensible tambien), y lo que evita la muerte subita del descenso es el hecho de ser consciente de que volveras a pasar una y mil veces por lo mismo, siendo distinto cada vez. Siempre lo mismo pero nunca igual (para ironias, la vida).
(Si tu savais comment tu me manques... )
Cancion de cuna
Elle attend que ce monde étrange
Se perde et que tournent les vents
Inexorablement...
elle attend
Elle attend que l’horizon bouge
Elle attend que changent les gens
Elle attend comme un coup de foudre
Le règne des anges innocents
Inexorablement...
elle attend
Elle attend que la grande roue tourne
Tourne les aiguilles du temps
Elle attend sans se résoudre
En frottant ses couverts en argent
Inexorablement...
elle attend
Et elle regarde les images
Et vie des histoires d’avant
Donnerait de grands équipages
Où les bons sont habillés de blanc
Et elle s’invente des voyages
Entre un fauteuil et un divan
D’eau de rose et de passion sage
Aussi pure que ses vieux romans
Aussi grand que celui qu’elle attend
Elle attend que le monde change
Elle attend que changent les temps
Elle attend que ce monde étrange
Se perde et que tournent les vents
Inexorablement...
elle attend
Dans le réel du froid...
Dans la rêverie des caresses...
J'attend... quelque chose... qui me bouleverse.
L' Absurde
Por si acaso
Eres un poema de Neruda y uno de Bécquer. Un refrán mal aprendido. Very Irresistible de Givenchy. Vaqueros, camisa y botas. Las bufandas y las chaquetas de punto. Impulsos radicales. La impaciencia y cruzar los límites. La curiosidad. Una canción de Carla Bruni. Todos los libros de Camus. El resultado de revolver detalles y despistes. La mesa al lado de la ventana. Eres una postal desde cualquier lugar del mundo. Todos los pintores románticos. Mis primeros recuerdos de París. Eres lo que escribes ahora y las cartas a mano de antes. El vino tinto y las pelis de Almodóvar. Dos cafés y mil borracheras. Eres tú sola el neuvième arrondissement. Eres despedidas y reencuentros. Aeropuertos y estaciones. Risas en la playa y fotos en la pared en blanco y negro. Manos frías y reflejos en ojos verdes. Eres tú en mis camisetas y yo en las tuyas. Eres una locura sin pensar las consecuencias. Una llamada a cualquier hora desde cualquier sitio. Un móvil sin batería. Los bocadillos de calamares, el Burger King y la cerveza con limón. Eres paseos en invierno. Y en verano. Eres cada vez menos el miedo y cada vez más cuentas saldadas.
"
Para que aquellos que para herirme decidieron atacar por la espalda sepan que de ellos he olvidado hasta sus nombres, y a los que lo hicieran de frente no les puedo ofrecer otra cosa que no sea un gran respeto...
Para que aquellos a los que echo de menos en silencio me recuerden en mi estado mas puro, a sabiendas que yo les guardo el mas tierno de mis pensamientos...
Para que aquellos a los que un dia acaricié el cabello se hagan una idea de a quien no consiguieron retener sus labios, porque a mi me lleva el viento, para lo bueno, para lo malo,
el viento.
Rarezas
*(supongo, que a nosotras, sí que nos sobran los motivos)
Desvelo

Cuando me he despertado debían ser las siete, al poco sonaba el despertador de mi madre. Ha debido quedarse remoloneando un rato, visto lo que ha tardado la puerta en abrirse. Ha atravesado el salón, le ha hecho alguna carantoña al gato, y después la puerta de la cocina, seguido del murmullo de la cafetera.
He pasado horas así, despierta, escuchando los ruidos que se producían más allá de estas cuatro paredes, hasta casi las once. Tenía sed, pero en ningún momento me planteé salir de la cama, no tanto por pereza como por no perder mi lugar. Puede que alguien fuera a colarse entre mis sabanas, quien sabe, dejándome fuera, de pie, llena de incomprensión. Ya ves, yo, que no soy de nadie, que no pertenezco a ningún lugar, me daba miedo que me pudieran robar el calor que llevaba horas conquistando, lo que era, a ciencia cierta, y a pesar de su calidad efímera, lo único que me pertenecía en ese momento .
He pensado en ayer. He repasado cada una de tus palabras, cada una de mis estupideces (como cuando para hablar de un cambio brutal hice referencia a los 380º de una circunferencia... ¡y el delito que conlleva el hecho de que no me dijeras nada al respecto!. Al menos me queda el consuelo de tener aqui una oportunidad para admitir que, sencillamente, a veces se me cruzan los cables). Puede que fuera el té, o la tarta de zanahoria, o la serenidad con la que hablas, lo que le dio tal encanto a la tarde. O la lluvia, o mis diez minutos de retraso, o el color azul pastel con el que ambos decidimos vestirnos para este antepenúltimo día del año. Puede que sea porque nunca te había visto enamorado, parecía como si éso no fuera contigo, como si amar a alguien nunca te hubiera corrido prisa, y ahora tuvieras todas las ganas del mundo acumuladas para ella. No lo puedes negar, se te nota en la mirada.
Quizás te alegre saber que en cuestión de escasos segundos, me convenciste. Yo intentaba hacerte ver el peligro implícito, tu le quitabas seriedad al asunto. Puede que sólo quisiera convencerme a mí misma, o que jugara a hacerte creer que tengo la cordura necesaria para echarte un pulso. Pero no, no nos engañemos. No la tengo. Ni cordura, ni coherencia, ni sensatez. Me encanta que me empujen al vacío, que me digan "y ahora qué, ¿te atreves?".Un nuevo reto, un desafío, y pase lo que pase habrá sido mi decisión, no tendrás represalias, sólo gratitud de mi parte. Se trata de un vuelo a Thailandia. 21 días. Una guía. Una mochila. No necesito más.
Así es como me preparo psicológicamente para esta nueva aventura, para el que probablemente se convierta en uno de los mejores viajes de mi vida. Si me prometes no decírselo a nadie te confesaré que me da algo de miedo, pero estoy tan convencida de lo mucho que va a merecer la pena que con hacer una revisión de la situación actual he tenido bastante. Viajera, libre, impetuosa. Éso es lo que quiero ser. Y cuando me llamen loca, cuando digan de mí que estoy fatal de la cabeza, que soy un tornado, un puro caos... sonreiré, porque ellos, a diferencia de ti, se olvidan del detalle más importante: Ésta es mi vida.
Puede que ayer hubiera bastado con una sola caipiriña. Existe la posibilidad de que se me subiera el azúcar a la cabeza. Seguramente tampoco debí fumarme aquel cigarro...De lo que no me arrepiento en absoluto es de haber pasado unas cuantas horas contigo, te has convertido en todo un descubrimiento. Felicidades.
(Por cierto, he hecho memoria y, para no quedarme con la sensación de haberte mentido, te diré que en verdad me ocurrió hace años también, pero todo apunta a que no le di mucha importancia... Y no sólo éso: he buscado la definición de "dulce" en el diccionario...y
definitivamente, para lo bueno, para lo malo, ésa no soy yo ;) )
Retrospective
Ceci n'est pas une histoire, ou en tout cas pas une histoire comme celles où je veux refaire le monde. J'avoue que parfois avec celles-ci je pars si loin que le vent n'arrive jamais à me rattraper, je deviens un souffle tiède capable d'échapper à tout. Dans ces cas là ma voix ne tremble plus, car elle n'a plus besoin de se prononcer. Mais aujourd'hui je n'ai pas d’histoire pour toi. Je n'ai pas prévu un conte non plus, je ne te donnerai même pas de quoi rêver ce soir. J'ai juste une brume, faite à base de mots qui n'ont pas d'assemblage, pas de sens, sauf s'ils sont pour toi. Peut-être que tu ne comprends pas tout de suite, c'est normal, tu sais bien que j'ai du mal...En plus je confonds les mots, je mêle et mélange tout, je ne vois plus la différence entre la lune et les lumières de la nuit, entre les obligations et les chants des sirènes, entre ce que je veux et ce que les autres attendent de moi. Par moments je ne sais plus si je dors avec les yeux ouverts, tellement la vie est belle; parfois je rigole de pure nervosité; et à d’autres instants je pleure de joie infinie... Mais je promets de faire un effort, car j'ai plein de mots pour toi, de lettres qui dansent les unes avec les autres sans vouloir rien dire, autour d'une musique électrique qui te ramène à moi, une mélodie qui rentre dans cet espace, sans permission, sans doute, à travers des kilomètres.
C'est de plus en plus compliqué. Avec le temps qui passe, mon sens de l'expression oral devient puéril. Je sais rire, manger, dormir, m'énerver... mais je ne sais plus me communiquer (surtout au bon moment). Ma langue trébuche, la moiteur gagne mes mains. Parfois je ne dis plus rien pour ne pas gaspiller mon temps et celui des autres, mais honnêtement une fois sur deux j'ai la gorge toute sèche, un air froid la traverse et empêche les mots et les pensées de sortir à ce moment précis. J'ai comme une boule au ventre, qui me bloque.
Ici, comme ça, c'est un peu plus simple. Un endroit pour pouvoir crier de tout mon corps, sans pour autant avoir besoin de lever la voix. C'est ici que tout se passe, c'est ici que j'habite. Je me suis dit que toi, toi qui aime le silence dans son état le plus authentique, tu dois comprendre ça...
Ce soir je suis sortie de chez moi. Ma mère m'a posé la même question qu'il y a huit ans :
- Tu vas où?
Ma réponse a eu l'air de la contrarier:
-Je vais faire d'un rêve une réalité... Je ne rentrerai pas tard.
Elle n'a pas su quoi dire, à l'époque elle était habituée à entendre : "ne m'attends pas pour dormir". Je ne me suis jamais expliquée, j'aurai du mal à le faire maintenant, et, d'ailleurs, je ne suis pas sûre d'en avoir envie.
J'ai traversé la marée de gens. Officiellement il n'y a plus d'argent, on arrive à peine à boucler les fins de mois, mais je ne vois pas tout-à-fait la crise quand je regarde cette folie. Avec grande difficulté je remonte la rue, mais sur le coup j'ai l'impression que rien ne peut m'arrêter.
Je me dirige vers un endroit magique, mythique, au coeur du quartier des lettres de Madrid, issue de l'ordre des templiers du XII siècle, qui par la suite devint une prison, dont on a conservé les passages secrets. Elle a ensuite été convertie en Bourse, puis finalement en restaurant dédié à la Haute Cuisine Traditionnelle Espagnole. Je veux y aller depuis des années, tu sais bien comme j'adore ces lieux... Avant je n'avais pas d'argent, maintenant je n'ai plus celui avec qui y aller. Et voilà de quelle façon j'ai compris qu'attendre Le Bon Moment n'avait plus de sens, que ce n'est plus qu'une rêverie. Quand on a un coup de foudre, il faut le faire, et basta. Il n'y a que le train de la vie qui va nous montrer, au pire des cas, que c'est trop tard, et il vaut mieux alors se fixer au coeur un nouveau projet, un autre espoir qui nous fasse regarder au loin, au moins pour qu'on soit capable de surmonter le goût d'une défaite contre le temps.
Fermé. Il était fermé. La poisse, n'est-ce-pas?
Je me suis arrêtée quelques instants devant la porte, j'ai regardé la carte affichée dehors. Ce n'est pas la première fois que je reste comme ça. Je vais bientôt la connaître par coeur. Peu après je suis partie nulle part, je ne savais plus où j'allais (chose qui m'arrive régulièrement). J'ai marché, tout droit, sans aucune motivation. J'ai laissé mon coeur brisé dans cette petite rue, mes pieds m'ont baladé sans compter sur moi, en m'obligeant à laisser tomber ce qui tout simplement ne pouvait pas être. Je me suis posée des questions, puis je me suis résignée, tout en me disant "merde, merde, merde".
Du coup je suis tombée sur un autre restaurant, pas très loin. Je suis rentrée, cette fois-ci pas vraiment pour le charme du lieu, mais parce que je commençais à avoir faim, et tu sais comment je suis quand je rentre dans cet état...
L'entrée était sombre mais l'intérieur m'a surpris par sa beauté, avec un esprit chaleureux qui m'a fait me souvenir du restaurant La Tute, donc des pensées pour toi sont venues. J'ai eu les images de cette soirée-là dans ma tête. Je les ai gardé telles quelles, sans les changer. Ton souvenir a réussi à me perturber dans le calme le plus doux, une certaine tristesse m'a enrobé. J'ai pensé à ta peau, à son odeur de framboise. Au brunch au champagne, au petit dèj fait de sourires. Aux innombrables bières, à l’inoubliable soirée disco. À Monet, à Klimt, à Mucha. Aux apéros, aux cafés, aux restos. A tes yeux, à tes mains... À la neige qui tombait sur nous, comme si elle était l'invité d'honneur de nos rendez-vous. C'est curieux, je me suis sentie fière de moi, de ma décision, mais certainement pas si heureuse qu'il y a quatre jours.
J'ai très bien dîné, je ne peux pas dire le contraire. J'ai mangé un amuse bouche délicieux; une entrée au fois gras et pommes confites, très originale, très bien présentée; et en plat un poisson dont je ne connais pas le nom en français, servi avec des asperges et une mousseline de tomates. En dessert, cheese cake au fromage blanc, citron vert, émulsion de fruits rouges. Je ne peux pas me plaindre, ça s’est bien passé, mais je n'étais pas où je voulais. Et à mon avis ce sera la même chose avec toi qu’avec le restaurant: un autre arrivera, mais j'aurai la tête ailleurs.
Ce n'était sûrement qu'une faiblesse étant donné que je n'avais pas encore mangé, mais j'ai eu l'impression que tu me manquais. Je me suis encore posée des questions, et, pour la deuxième fois dans la même soirée, je me suis résignée et me suis dit "merde, merde, merde".
www.lacapilladelabolsa.com
(En tout cas merci car sans t'en rendre compte, il y a quelques mois, avec tes conneries, tu m'as fais sortir de chez moi au moment où je ne voulais plus me lever)
Conte d'hiver
On se dira au revoir près du métro. Je n'aurai pas envie de te voir partir. Je t'ai déjà avoué que j'adore la neige? Elle est belle, froide, on peut pas la faire rester. Elle s'annonce mais on n'est jamais sures de combien de temps elle pense rester. Elle paralyse, fait rêver. Par fois les deux choses au même temps. No, je veux pas que tu pars. Juste un dernière service: tu peux me serrer dans tes bras? Je te l'ai pas dit, c'est sûre, mais j'ai froid.
Le Baiser

Habia previsto ver un ballet. Suenio con ello desde hace anios. Parece ser que nunca es el buen momento. El Lago de los Cisnes. Un clasico. Algo de lo que no pudiera arrepentirme. Una obra que va mas alla del tiempo, una de esas cosas que hay que ver al menos una vez en tu vida. Esta frase me domina. Yo, que quiero hacerlo todo. Paises. Idiomas. Restaurantes. Vinos. Museos. Teatros. Hombres. Amores. Desamores con Banda Sonora Original propia. Yo digo "Si, quiero". Las perspectivas han cambiado. Las expectativas también, y mucho. No espero nada de nadie, cuestion de reducir las decepciones en un 90%. Una vez lei que el valor de las cosas era algo muy subjetivo. Y todo se paga. El silencio, la paz, la salud, el amor. Todo tiene un precio, no necesariamente en euros. Elegir. Todo no se puede tener. Cada segundo cuenta. Y siempre hay alguien dispuesto a dar lo que sea, por éso el mundo es como es. Cada vez lo tengo mas claro. Son las emociones, ellas, si, la base de la economia. A nadie, de por si, le gusta le gusta la idea de dar algo a cambio por aquello que nos hace sentir bien, pero yo lo veo màs como una especie de inversion que como una perdida. -Has mirado cuanto cuesta?. -No. -Yo tampoco. Hazme sentirme viva, pagaré lo que sea...
Me he desvestido. Fuera botas. Adios Tacones de infarto. Las mallas poco favorecedoras toman el relevo. Ya da igual. Camiseta vieja. Vieja la sudadera tambien. Enciendo el ordenador. De hoy no pasa. Algo. Decir algo. Demostrarles a aquellos que creen que he abandonado que estan en un grave error. No se lo hice saber, pero escribi minuto a minuto mi historia. Todo esta en mi cabeza. Dia tras dia me he levantado queriendo reconstruir el mundo. Noche tras noche me he acostado haciendo corta y pega de lo ocurrido. El, ella, aquel otro, fulana, mengana, mi madre, mi padre incluso. Y si estuviera equivocada?. Vale la pena?. Cual es el riesgo?, Qué puedo perder?. Nada. De nuevo Nada. Solo la moral.
Saint Joseph 2009, Le Lombards de Ives Cuilleron. A la tienne
(Carpe Diem)
Manda Huevos...
XD
Accion / Reaccion
Ma alucina la capacidad que tienes de hacer las cosas increiblemente sencillas, simples. Actuar. Asumir. En estas dos palabras lo resumes todo. Que los problemas no existen ("Tout est dans ta tete"), y que cuando se quiere algo, hay que ir a por ello, sea lo que sea.
Y es asi como, tras semanas de autocritica, de incertidumbre y de quebraderos varios de cabeza llego a la conclusion de que tengo GANAS de VOLVER a CASA por NAVIDAD, lo cual significa que dentro de poco no volveremos a trabajar juntos, no tomaremos mas cervezas los lunes y tu mujer podra dormir tranquila.
Puede que sea la confianza que te tengo, los miles de cafes que hemos tomado juntos, las inumerables carcajas que me arrancas, o el secreto que nos unira hasta la muerte. Sea lo que sea, je avoue, tu vas me manquer
with or without you
Y me repondré, como hago tarde o temprano con todo. Y seguiré adelante, que éso si que se me da bien.
(No te preocupes por mi, una vez me dijeron que yo estaba hecha de otra pasta...)
Extrañamente, yo
Me pilla todo, y yo por ahí, decopas, derisas, debesos. Con la conciencia tan tranquila que hasta en el ruido de esta gran ciudad creo oir silencios. Pero yo ya no me embargo, porque no vale la pena
* Y aunque sea fuera de contexto, quiero darte las gracias, por haber hecho de mí alguien fuera del montón, aunque hayas tardado cinco años en contármelo... Gracias, Gracias, Gracias.
Último vals
no importa que no merezca más tu atención
así se hacen las cosas en mí familia
así me enseñaron a que las hiciera yo
permite que te dedique la última línea
no importa que te disguste esta canción
así mi conciencia quedará más tranquila
así en esta banda decimos adiós
...y al final
te ataré con todas mis fuerzas
mis brazos serán cuerdas al bailar este vals
...y al final
quiero verte de nuevo contenta
sigue dando vueltas
si aguantas de pie
permite que te explique que no tengo prisa
no importa que tengas algo mejor que hacer
así nos podemos pegar toda la vida
así si me dejas no te dejaré de quereR.

Siempre nos quedará MadriZ...
Vientos Càlidos
Kylie Minogue ha vuelto, España sueña, y yo me siento tranquila y feliz, lo cual se merece unos minutos delante del ordenador, a pesar del riesgo de llegar tarde a nuestra cita con el mundo en Trocadero.
Lo que ocurre realmente es que hoy, para no cambiar bruscamente las costumbres de mis dìas libres, me he despertado y me he quedado horas, sì, horas, remoloneando. Y es que si ya de por sì me cuesta levantarme, està claro que el calor de Julio no colabora a hacerme salir de la cama... Ha sido una sucesiòn de 3o minutos, màs otros 30, màs un poquito màs. Asì de dignamente he perdido esta mañana, y sin remordimiento alguno, que conste.
Pero es que yo soy feliz con esta manera tan tonta de regocijarme entre las sàbanas, con la pereza pegada al cuerpo, con tus sonrisas recorriéndome las venas, con tu forma de ver la vida arrebatàndome la escasa sensatez que existe en mì. Se pasan los minutos por cientos dentro de esta burbuja que no necesita nombre, que no lo quiere tener de tan indescriptible que es. Se compone de un Tù y un Yo, no necesita màs. Se alimenta de los "tu me manques" que me envìas desde ciudades que no sé ni còmo se escriben, de mis mensajes cuando he bebido demasiado, de una carta que ha atravesado nubes y continentes para decirme que no me olvidas, de proyectos que empezamos desde el tejado. Te has empeñado en que conocernos en estas circunstancias no es casualidad, y a mì me da la sensaciòn de que me estoy lanzando al vacìo desde un décimo piso, y en lugar de preocuparme por la caìda brutal que seguramente me espera ahì abajo, cierro los ojos y aprieto tu foto contra mi pecho, de nuevo palpitante, loco, soñador, y vendo mi poco sentido comùn al màs bajo postor a cambio de que vuelvas y de que la vida nos dé una oportunidad.
Capítulo I (o Inicio del Delirio)
¿Pero qué puedo perder?
¿¿La vida??
(Casi prefiero que me sea retirada con la mano en el corazón un buen día de verano
antes que de vejez, un frío día de invierno)
¿De dónde proviene el agua con gas natural?
Lo que no está escrito en la Wikipedia es cómo, en cuestión de horas, has conseguido robarme el corazón, llevándotelo contigo a un remoto país llamado Costa de Marfil, ni más ni menos que a desactivar minas antipersona.
Ésto no hay quien me lo explique, ni tengo palabras suficientes para hacer que los demás lo entiendan, pues ni yo misma acabo de asimilar la situación...
Él me habla de destino... yo creo que me he vuelto loca.

- No estás loca, pero prepárate, estas cosas son de las que van para largo (Me ha dicho tranquila y serena al poco de que España recibiera el primer y último gol por parte de Chile, lo cual me da ganas y fuerzas para esperar... o para ir a buscarte en caso de que la impaciencia pueda conmigo)
Si le preguntaran por qué llegó hasta allí, a un lugar que a simple vista cualquiera calificaría de "desesperados", a uno de esos lugares a los que la gente que se hace pasar por "normal" no va, seguramente Miriam pensaría que era una de esas preguntas demasiado largas de responder para alguien que muy probablemente no esté dispuesto a querer entender la respuesta. Y si ella estaba allí es porque ya no le quedaba nada que perder, y puede que a las malas sacara algo en claro, aunque sólo fuera el hecho de que aquello no había valido para nada.
Estaba sentada en lo que parecía una vieja silla de madera. Las manos libres, marcharse o no era algo que dependía sólo de ella. No había ido para ser castigada, ni juzgada, si no para ser libre.
A pesar del secretismo, no estaba asustada. No sentía miedo. De éso estaba segura. Quizás tenía dudas, pero miedo no. Su respiración era tranquila. Se dijo que ya había pasado por cosas peores, cosas que la aterrorizaron, y que ésto, al fin y al cabo, no sería para tanto. Lo mismo hasta salía riendo de aquel lugar
Al estar en ese estado de ceguera pasajera, el resto de sus sentidos se dilataron, como ya lo hicieron una vez por simple supervivencia, como lo hacemos todos cuando algo nos dice que el peligro en cualquiera de sus multiples formas merodea a nuestro alrededor, que no lo vemos, pero lo olemos, lo intuimos, lo presentimos, y hacemos del "ver para creer" algo pueril y de poca ayuda.
En cualquier caso no había hecho caso del anuncio para ver nada ni a nadie, lo que le quedó aún más claro cuando de nuevo unas manos rápidas, acostumbradas, le apretaron un poco más la venda, sin llegar a hacerle daño, sólo haciendo aún más negra la oscuridad.
- ¿Estás lista? (le dijo en forma de susurro una voz de mujer)
- Sí, sin duda.
- Bien, cuando quieras (Miriam fue capaz de dislumbrar una sonrisa que la apoyaba, dándole ánimos, como si aquella voz ya hubiera estado antes en esa misma silla).
A pesar de su aplomo y seguridad, dejó pasar varios minutos antes de volver a emitir sonido alguno. De pronto, de sus labios finos emanó una inesperada inquietud, sonrieron tímidos.
- Estoy aqui porque no tengo nada que decir.
Esperó a que aquella voz tranquila la interrumpiera. Esperaba un reproche, una burla irónica, pero ninguna voz se pronunció, lo que le dio ganas de retomar la palabra.
- Es verdad, puede que le sorprenda pero le aseguro que estoy aqui porque no tengo nada que decir. La calma y el sosiego han entrado en mí a fuerza de haberles llamado a gritos, creyendo que era lo que necesitaba, y ahora no lo soporto, no sé qué papel juego en mi propia vida...
Miriam hizo una pausa, pero pronto entendió que una vez más nadie hablaría. Lo que no se imaginaba es que había casi una decena de hombres y mujeres alrededor de ella, en su misma situación, con vendas similares, con la única diferencia de que ellos, al oir su voz, supieron que no estaban solos en su locura mucho antes que ella, pero ninguno de entre ellos sería capaz de calcular cuántos timbres de voz distintos llegarían a escuchar. Alguno se sintió aliviado por el hecho de no ser el primero, debió haber también quién no esperara compañía en aquel lugar remoto. Al parecer no estaban tan solos como podían haber imaginado en un principio.
Miriam prosiguió, esta vez con más ganas.
- Creía que quería paz, que la necesitaba. La busqué, durante meses la deseé con todas mis fuerzas... y ahora que siento que impregna todo, cosa que debería hacerme sentir satisfecha, me desagrada. Me ha dejado sin fuerzas. No sé si es que he recibido una dosis demasiado alta o si es mi cuerpo el que tiene intolerancia a la tranquilidad...
Fue al oir el rechino de maderas, seguramente por parte de aquellos a los que les empezaba a molestar la incomodidad de sus asientos, removiéndose, cuando se dio cuenta de que no estaba sola, aunque ésto no le impidió proseguir.
- Supongo que he venido porque hay algo en mí que no consigo entender... Tengo el corazón latiéndome a un ritmo que considero demasiado lento. Y no es el amor lo que me falta, éso es algo que he decidido que no quiero, al menos no ahora. No tendría sentido enamorarse, en cualquier caso no en estas circunstancias. ¿Se imaginan? ¿A mi edad?
Se ajustó la venda. Empezaba a darle calor, a resbalarse. Quizás según se iba sincerando le iban entrando los nervios. Inspiró profundamente, tras lo que retomó su discurso.
-Dígame. Díganme. Yo sólo quiero saber, y me ire... pero respóndanme ¿Qué sentido tiene esta impaciencia?. ¿Es un juego? ¿Una lucha? ¿Una prueba?. ¿Un desafío? ¿Un reto? ¿Una incoherencia? ¿Algo que echo en falta? ¿Un sueño? ¿Un develo quizás?
El peso de la corona

A menudo es aquel que se autoproclama "Salvador de Almas" el que lleva al resto al mismísimo infierno, tras lo cual acostumbra a decir: vosotros lo quisisteis. Es entonces cuando la empatía se convierte en decepción, y una vez puesta en duda la credibilidad lo único que queda que esperar es la revolución de la mano de aquellos que, hartos de laisser faire, gritan: ¡Basta!
(No le den grandes fortunas al pobre, ni autoridad al insensato)
Tú
Sigue llenando este minuto de razones para respirar
no me complazcas... no te niegues
no hables por hablar.
Y así yo conseguiré saber quién soy, a dónde voy, por qué y cuándo. Y valoraré cada instante, y saborearé el aire, y seré capaz de caminar sobre las ascuas... sabiendo que tú me esperas.